En cuanto a esto, “principialismo jerarquizado”, propuesto por Diego Gracia, resulta una buena dirigente en la toma de decisiones. Los cuatro principios se ordenan en dos niveles jerárquicos, el primero o nivel 1, está constituido por los principios de No-Maleficencia y de Justicia, y el nivel 2 por los de Autonomía y de Beneficencia; esto quiere decir que los principios de justicia y no maleficencia están por sobre el principio de autonomía, ya que los primeros nos obligan a actuar moralmente incluso por sobre las decisiones del paciente.
Por lo tanto, a la hora de decidir un tratamiento, la opinión del paciente puede ser tomada en cuenta, sin embargo ésta no debería ser absoluta para definir nuestra decisión final.
Un articulo muy interesante para leer sobre los principios de beneficencia y no maleficencia:
ResponderEliminarhttp://www.fisterra.com/formacion/bioetica/pdf/beneficencia.pdf
Reforzando lo expuesto, en el caso existe un dilema ético, ya que, se encuentran contrapuestos los dos principios mencionados. Uno como profesional debe cumplir con informar al paciente los más objetivamente que podamos, basados en nuestra experiencia personal y conocimientos, pero, aunque el paciente este en todos sus cabales y habilitado para tomar decisiones, el hecho puntual, que siga exigiendo realizar la exodoncia de estos dientes, o en su defecto, cualquier tratamiento que no esté indicado, no debemos olvidar ni pasar por sobre el principio de no maleficencia en nuestro quehacer profesional.
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