En el caso de pacientes con capacidad disminuida, es decir, que no sean competentes para comprender acerca de su patología, ni del tratamiento o sus riesgo, en la práctica, la mayor parte de los dentistas depende del consentimiento por representación o sustitución de un apoderado competente que tenga los mejores intereses del paciente (ej. Familiar cercano, tutor) y no provoque, su elección, daños a la salud bucal o general. Cuando el apoderado no refleja los mejores intereses del paciente el estado los sustituye.
Respecto de la atención de los niños,en países desarrollados se están elaborando metodologías que permitan también la participación de los niños en las decisiones médica. La literatura ética dental está comenzando a desarrollar una meticulosa discusión sobre la relación del dentista con pacientes de capacidad disminuida o, directamente, sin capacidad para la toma de decisiones.
Referencias:
María Angélica Torres-Quintana,Fernando Romo O: Bioética y ejercicio profesional de la odontología,Acta Bioethica 2006; 12 (1)
Publicado por Ani Vargas
Respecto de la atención de los niños,en países desarrollados se están elaborando metodologías que permitan también la participación de los niños en las decisiones médica. La literatura ética dental está comenzando a desarrollar una meticulosa discusión sobre la relación del dentista con pacientes de capacidad disminuida o, directamente, sin capacidad para la toma de decisiones.
Referencias:
María Angélica Torres-Quintana,Fernando Romo O: Bioética y ejercicio profesional de la odontología,Acta Bioethica 2006; 12 (1)
Publicado por Ani Vargas