Ética y legalidad profesional
- Página principal
- a. ¿Cree que vale la pena persuadir a la paciente ...
- b. ¿Es legal negarse a atender a un paciente?
- c. ¿Existe un cuestionamiento ético en este caso?
- d. ¿Cuál es el rol del Consentimiento Informado en...
- e. ¿Cuál es el rol de la Ficha Clínica en este cas...
- f. ¿Un buen profesional es quien realiza lo que el...
- g. ¿Cambiaría en algo su respuesta si el paciente ...
- h. ¿Cambiaría en algo su respuesta si el paciente ...
- i. ¿Se transgrede en algún aspecto el Juramento Hi...
- j. El realizar las exodoncias, constituiría un act...
- k. Si la paciente vive en Vitacura o en La Pintana...
- Aportes
jueves, 27 de octubre de 2011
¿Cree que vale la pena persuadir a la paciente de mantener sus dientes?
Si logramos una buena intervención en comunicación para la salud podremos cambiar su comportamiento y aumentar su calidad de vida (2); si logramos que comprenda la importancia de la higiene oral podremos mantener en boca por mucho más tiempo aquellas piezas dentarias con tratamiento periodontal.
¿Que debería hacer la Dra. Morales para sensibilizar a la paciente?
La Dra debería utilizar como estrategia la comunicación persuasiva mostrándole a la paciente la alternativa de tratamiento ( exodoncia de piezas que requieren endoncia y coronas, realizar tratamiento periodontal y PPR) y mostrarle que en un futuro quizá pueda cambiar su situación económica y de ser así, si ésta llegara a mejorar seguramente se arrepentiría de haber tomado la decisión de mutilar todos sus dientes tan joven. Hasta podríamos ofrecer un tratamiento, tal vez no definitivo o poco ortodoxo, pero más barato a la espera que la paciente pueda juntar el dinero suficiente y hacerse poco a poco algo definitivo.
Bibliografía
(1)http://promocionsalud.ucaldas.edu.co/downloads/Revista%208_7.pdf
(2)http://revistadecomunicacionysalud.org/index.php/rcys/article/view/19/16
Dentistas a prueba
“Revive el último capítulo de Aquí en Vivo. Serás testigo de cómo algunos odontólogos hacen de las suyas de manera descarada. Lucran con el dolor y la esperanza de la gente que espera mejorar su dentadura, sin embargo, son engañados”.Directiva Nacional.
A través de una carta enviada vía correo electrónico, se manifestó la Facultad de Odontología de la Universidad de Chile. A continuación un extracto:
Prof. Dr. Rolando Schulz Rosales
Clínica integral del Adulto
Fac. de Odontología U. de Chile.
miércoles, 26 de octubre de 2011
¿Un buen profesional es quien realiza lo que el paciente le pide?
Odontología: profesión de riesgo.
(…)
Durante el acto odontológico se crean interacciones entre paciente y profesional, de las cuales surgen derechos, deberes y relaciones recíprocas, lo que implica responsabilidades para ambas partes.
En términos generales, podemos decir que al odontólogo le corresponde garantizar la seguridad, prevención, tratamiento y control de los procesos y procedimientos relacionados con las enfermedades de su competencia, lo que le obliga al manejo adecuado de normas éticas, sanitarias, comunicacionales y técnicas, y a adoptar las precauciones necesarias para evitar daños innecesarios al paciente. Al paciente en cambio, le asiste el deber de observar y seguir los reglamentos institucionales, las indicaciones y los cuidados que el odontólogo le recomiende, y la obligación de retribuir económicamente la prestación del servicio recibido según términos previamente acordados.
En cuanto a derechos de uno y otro, el paciente tiene el de exigir la atención convenida y el odontólogo el de exigir su pago. Ambos tiene derecho a su autonomía, de tal suerte que el paciente no pueda ser coaccionado por el profesional ni éste pueda ser obligado a realizar una prestación contraria a sus principios o valores.
Ética y Odontología. Una introducción. Cardozo, Rodríguez, Lolas, Quezada. 2006. Pág. 33-34
¿Un buen profesional es quien realiza lo que el paciente le pide?
Componente Moral de la Profesión:
El primer deber moral que asume el dentista es "hacer el bien a sus pacientes" , esto específicamente en el área de la salud bucal. Sin embargo, la decisión del odontólogo frente a un caso clínico dependerá tanto de la técnica como de la ética. Técnicamente, lo que se considera "bueno" está determinado por estándares dados por la práctica y la investigación, pero lo que se refiere al componente ético no es muy claro. La mayoría de las reflexiones en ética dental tiene sus raíces en las antiguas teorías sobre la virtud, propuestas por Platón y Aristóteles, que inspiraron la escuela hipocrática, pilar de la ética médica. El médico hipocrático veía al enfermo como in-firmus, alguien falto de firmeza, tanto física como moral; por tanto, pese a desear su bien, no debía contar con su voluntad, ya que carecía, por principio, de autonomía moral. El paternalismo hipocrático era paternal (al impedir que el paciente decidiera sobre su propia enfermedad), maternal (al hacerle lo menos ingrata posible su enfermedad) y sacerdotal (al actuar como mediador con la divinidad y tener poder sobre la vida y la muerte).
Esta visión también involucró a los odontólogos por largo tiempo, por cuanto el alto grado de conocimiento especializado relacionado con el tratamiento comprensivo de las enfermedades dentales agudizó la dependencia del paciente. La calidad de la protección estuvo relacionada sólo con el mantenimiento, por parte del dentista, de un elevado nivel profesional, ideales altruistas y un esmerado desempeño.
Dicha relación perduró por siglos, pero el extraordinario avance tecnológico repercutió en la sociedad y en la medicina. El advenimiento de una sociedad pluralista y de movimientos liberales exaltó las diferencias individuales respecto de valores morales fundamentales y de la interpretación del significado de la vida, la muerte, el sufrimiento, la dependencia y la atención en salud. El mayor acceso a la información ha revelado numerosos casos de prácticas poco éticas. Las encuestas públicas han demostrado que está disminuyendo la confianza de los pacientes en la integridad personal y profesional de médicos y dentistas. Como consecuencia, muchos ciudadanos de países desarrollados han asumido mayores responsabilidades en el cuidado de su salud dental. Estos hechos han afectado la tradicional relación según la cual los profesionales elegían las terapias adecuadas para sus pacientes. Ello significa que la decisión acerca de “lo bueno” en una intervención clínica está determinada actualmente por algo más que la información científica y tecnológica: debe equilibrarse con la elección y demanda del paciente.
Desde fines de la década del 60 la norma aceptada de práctica dental en Estados Unidos ha girado en torno a un modelo de evaluación y elección compartida entre el profesional y el paciente, en lo que se refiere al tratamiento. Aquí nace la necesidad de un “consentimiento informado”, instrumento que refleja una norma mínima para la toma de decisión compartida.
Ética y Odontología. Una introducción. Cardozo, Rodríguez, Lolas, Quezada. 2006. Pág. 21
c. ¿Existe un cuestionamiento ético en este caso?
En cuanto a esto, “principialismo jerarquizado”, propuesto por Diego Gracia, resulta una buena dirigente en la toma de decisiones. Los cuatro principios se ordenan en dos niveles jerárquicos, el primero o nivel 1, está constituido por los principios de No-Maleficencia y de Justicia, y el nivel 2 por los de Autonomía y de Beneficencia; esto quiere decir que los principios de justicia y no maleficencia están por sobre el principio de autonomía, ya que los primeros nos obligan a actuar moralmente incluso por sobre las decisiones del paciente.
Basándose en el principio bioético de justicia la FDI emite una Declaración en noviembre del 2000, referente al VIH y otras infecciones transmitidas por vía sanguínea la cual determina: "No se debe negar atención dental a los pacientes con VIH y otras infecciones transmitidas por vía sanguínea, simplemente a causa de su infección.
En el año 2002, código de la ADA, determina" Un odontólogo tiene la obligación de brindar asistencia aquellos pacientes que necesiten sus servicios. Una decisión de no brindar tratamiento a un paciente debido a que es portador del VIH/SIDA, tomando en cuanta solamente ese motivo, no es ético. El odontólogo podrá referir al paciente con VIH/SIDA a otro odontólogo solo cuando no posea la habilidad, conocimiento, experiencia o equipos necesarios para la realización del tratamiento requerido y después de haber consultado con el medico tratante".
En el caso propuesto, considero que la odontóloga no debiese aceptar realizar la exodoncia de las piezas remanentes que se encuentran sanas o puedan tratarse para mantenerlas mayor tiempo en boca en condiciones aceptables, en cambio, debe instruir a la paciente y fomentar actitudes que le permitan mantenerlas en estado de salud y que no signifiquen más complicaciones, y si ésta, aún asi, no desea un tratamiento conservador se puede recurrir a dos elementos:
- - Optar por no atender a la paciente y que ella tome una resolución con otro profesional que acepte tratarla.
- - Realizar el tratamiento previa firma de un consentimiento informado, correctamente formulado y ejecutado, pues será el respaldo fundamental para la posteridad.
http://www.actaodontologica.com/ediciones/2008/1/asistencia_odontologica_personas_vih_sida.asp